Hará ya dos años que coincidieron tres músicos en Cuenca, en un lugar llamado el jardín de los poetas donde, no hace mucho, se reunían allí poetas y pintores. Antes fué un palacete con una capilla, lugar exacto donde ensayaban (antes de que el ayuntamiento cortase la luz al local que se usaba como centro cívico del barrio).
Les dio tiempo a grabar lo que se mezclaría luego con magia, ciencia, amigos y mucho cariño para dar lugar a Pruebas?
Que no se diga que no se hace música fina en este país, otra cosa es la sobredosis de inulsa música que nos meten por los ojos los medios. Hay gente que resiste y defiende el buen hacer pese a tenerlo todo en contra como lo tenemos los que vamos por libre.